Erasmus 2.0.
-Bien, no me puedo quejar, me voy un año a estudiar a Polonia, a ver qué tal se da.
-¡¿A Polonia?!, ¡¿un año?!
Mueves la cabeza afirmando, y sonríes. Te limitas a sonreír. Pero no lo piensas.
Luego llega el momento en el que coges el billete de avión. Entras en la página de Ryanair y escoges la fecha, 22 de septiembre. Hasta ahí todo tan normal. El pequeño cambio, insignificante detalle es que sólo coges la ida. ¿Y la vuelta?-pregunto a mi hermano. -No, todavía queda mucho para la vuelta. Ya lo cogerás más tarde que saldrán ofertas.
Queda mucho para la vuelta. Billete solo ida. Y ahí en ese momento te das cuenta. No es un "si en nada vuelvo", ni un "me voy unos días". Se trata de ir a vivir (cojo aire) un año allí. En Polonia.
Es ahí cuando las palabras vivir y un año empiezan a revolotear por tu mente. "Me voy un año a vivir fuera, ¿aquí en España? No, en Katowice".

1 comentarios:
Creo que precisamente el hecho de saber que se va a acabar, y ver cuando estés allí y pase el tiempo que un año se pasa en un pestañeo... creo que es eso lo que va a hacer de esto la experiencia de nuestras vidas.
Te quedan dos semanas. :D
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